Propuesta para el Concurso de Ampliación de la sede de la OAMI en Alicante

Propuesta para la ampliación de la OAMI (oficina europea de patentes) en Alicante, fruto del concurso de proyecto y obra en la que participa Ecoproyecta como expertos en sostenibilidad, de la mano de Acciona Energía y el arquitecto Javier García-Solera, con el resultado de segundo premio.

Fachada sur de captación solar

El carácter de este tipo de concursos muestra unas estrictas condiciones que sólo posibilitaban la presencia de grandes empresas del sector de la construcción. Esto, unido a unas bases muy exigentes en temas relacionados con sostenibilidad, dando un especial importancia a la cuestión energética (el edificio debía obtener una calificación A, y además de una alta puntuación en el procedimiento medioambiental BREEAM), sitúa la cooperación de Ecoproyecta con García-Solera y Acciona Energía como necesaria en todo lo que tiene que ver con sostenibilidad, definiendo estrategias bioclimáticas de ahorro energético y confort climático, desarrollando de instalaciones especiales de climatización y generación energética mediante energías renovables, y seleccionando materiales de construcción con criterios medioambientales.

El proyecto que se presenta define las obras a realizar para una edificación aislada, un gran aparcamiento subterráneo y un área de congresos también subterránea, que se insertan en un conjunto edificado (Campus OAMI).

Maqueta de la propuesta, insertada en el terreno.

Estrategias bioclimáticas para ahorro energético y confort climático

La edificación proyectada se ubica apurando los límites de la parcela en su vertiente norte, con caída en ladera de acusada pendiente, encerrando un espacio verde y protegido para la relación y el encuentro de los habitantes, con múltiples recorridos protegidos de las inclemencias del tiempo, para la interconexión entre los diferentes volúmenes edificados. Con esta intención el edificio quiebra su traza, desarrollando una plaza de matiz cóncava hacia el espacio libre interior, que articula los espacios propios y libres y busca la mejor orientación para su mayor fachada, sin descuidar las distintas circunstancias que concurren en cada orientación.

Así pues las fachadas norte y oeste, amenazadas por la presencia de una gran y ruidosa instalación industrial y por el fuerte sol de poniente respectivamente, se proyectan como paños con fenestración moderada y construcción masiva de fuerte inercia térmica. Los huecos permiten las vistas lejanas, impidiendo las próximas en fachada norte, y el fuerte soleamiento mediante parasol latero/superior en la oeste. En planta baja, una terraza patio protegida con una celosía de metal galvanizado, muy prieta para impedir vistas directas pero articulada para permitirlas oblicuas, sobre la que se adhieren plantas trepadoras, permite crear un espacio confortable para el usuario sin descartar la iluminación natural.

Distintas son las dos fachadas restantes. La breve fachada este se abre generosamente al amable soleamiento de la mañana y las espléndidas vistas al mar. Y la fachada sur, la de mayor desarrollo, se proyecta en toda su longitud y altura como un paño acristalado de doble piel, abriéndose a las vistas del campus mientras ofrece hacia él el espectáculo de la vida interior en sus salas de oficinas. El proyecto se traduce así hacia el campus en un volumen emergente, marcado por su traza quebrada y su gran transparencia, de cinco plantas construidas y un ático.

Terraza patio en la fachada oeste, permite introducir la iluminación natural al interior del edificio.

Vegetación integrada en la arquitectura

En la elaboración de las estrategias bioclimáticas a seguir, es primordial la adaptación al clima de Alicante, produciéndose una especial relación con el Sol. Al mismo tiempo que se busca la continuidad con espacios abiertos, destechados y ocupables, que permitan una exposición del usuario a la luz natural cuando las condiciones lo permitan, se disponen una serie de medidas protectoras pasivas que modulen la sombra de acuerdo con las estaciones del año. Vidrios serigrafiados, aleros y palas verticales orientables, de probada eficacia para Ecoproyecta y utilizada en otros proyectos construidos, aseguran un control fácil y de nulo coste de la intensidad con la que se permite al Sol acceder al proyecto. Por último, se aprovecha la energía solar con elementos de captación integrados en la arquitectura, confinando en la fachada sur una masa de aire aislante entre vidrio y pared (similar a la experiencia de la fachada energética) que aprovecha el efecto invernadero en invierno para reducir el aire caliente hacia las instalaciones que lo necesitan para aclimatar el interior.

La especial relación con el mar busca siempre su contacto visual.

La propuesta pone en valor el plano de tierra como uno de sus espacios más atrayentes. Mientras que la relación con el paisaje del mar se produce con visuales desde planos superiores, en los inferiores el compromiso del proyecto con el terreno, con la geografía sobre la que se asienta y se completa, se evidencia en la preponderancia del plano de tierra interior, en la importancia atribuida a las circulaciones exteriores y en el tratamiento de todas sus áreas de borde. Este tratamiento se culmina con la propuesta de recuperación de toda la ladera que cae en vaguada hacia el barranco. Su tratamiento vegetal con especies autóctonas y su saneado narran ese compromiso del proyecto con el territorio sobre el que se asienta; con el paisaje que crea y al que se incorpora.

La enorme marquesina de acceso, libre de pilares, protege al visitante desde sus primeros pasos.

Siguiendo con esta línea, se organizan diversas unidades de paisaje que, lejos de ser antagónicas, se complementan adecuando sus especies y configuran su geometría, su localización específica y sus condiciones de microclima natural o generado por la posición relativa de las edificaciones. Un alto compromiso con la sostenibilidad se manifiesta en la elección de especies, siempre autóctonas o de muy arraigada y contrastada adaptación, con baja necesidad de riego y de gran resistencia a las condiciones climáticas de la zona. Son ejemplos el jardín de bienvenida, colmatado de vegetación densa que se adelanta a recibir a los visitantes, convirtiéndose en uno de los atractivos que el conjunto del campus muestra a la calle; o el EcoParque, creando diferentes ambientes que inviten a su uso como área de ocio, encuentro y descanso, combinado con áreas donde la sombra de los árboles o el paso libre del Sol invitan a quedarse y estar, de acuerdo con las estaciones del año.

Se organizan las unidades de paisaje en relación complementaria unas con otras, y siempre de vegetación autóctona.

Instalaciones de eficiencia energética y energías renovables

Todas las instalaciones se diseñan siguiendo criterios de eficiencia energética. En el caso de la iluminación, se aprovecha al máximo la luz natural mediante sensores lumínicos, se instalan lámparas de bajo consumo y se busca la mínima contaminación lumínica en alumbrado exterior. Para la climatización, se combinan una bomba de calor geotérmica con superficies radiantes de frío-calor.

Por último, se establece en cubierta una doble estrategia de ahorro y producción energética, mediante el tapizado vegetal combinado con especies de porte medio, y aprovechando su condición de exposición al viento dominante de levante instalando miniaerogeneradores de eje vertical. En las áreas accesibles para los usuarios, una instalación fotovoltaica genera electricidad a partir de la energía solar, aportando además sombra a la cubierta para evitar el sobrecalentamiento en los meses estivales.

El proyecto plantea un sólido compromiso con la sostenibilidad, respondiendo a una calificación de eficiencia energética A.

Aprovechando todas las oportunidades de aporte energético limpio, (geotermia, aerogeneradores y fotovoltaica) se aporta un porcentaje mayor del 30% del consumo previsto para la edificación.

Más imágenes en Picasa